Quítate todo, menos esa preciosa rebeldía


Las Brujas, aquellas que quemaban vivas por “herejes“. Las mismas que tachaban de miserables por adorar al Diablo, y en muestra de su lealtad practicaban magia negra para entregar las sucias almas de aquellos cristianos que las sublevaban. Aquellas paganas de sangre berraca, que se acostaban con el mal y daban con el de manera lasciva. Me pregunto qué tanto daño habrán hecho, para ser violadas, torturadas y quemadas. Un día soñé que era una de ellas y me perseguían montaña abajo, y al llegar a un acantilado, pude presenciar mi aldea arder.




En la centenaria lucha del bien y el mal se halla tierra, aire, agua, fuego; el universo se sostiene sobre estos cuatro pilares. Si plantas dos semillas en suelo fértil, y las riegas con el mismo agua para dar vida a sus raíces, una de esas semillas resultarán ser una Adelfa y la otra podrá resultar ser una Rosa. Pero si la Adelfa suelta su veneno, el jardinero no tendrá otra opción que arrancarla y acabar con ella. Si el fuego abrasa una aldea, no queda otra opción que mitigar las llamas con el poder del agua.


Y rebosando lágrimas de sangre por mis verdes ojos, pude observar un cielo revuelto en nubes grises; un aire cortante con el recuerdo de las tiznas de las brasas del fuego, como la bendición del espíritu del recuerdo. Ahora la batalla nace de la justicia que debemos entre todos ejercer. La tierra es nuestro lecho. No caminamos solos. Iluminamos la oscuridad con la luz de nuestras almas. El poder del mal, como antaño, ya no juega con la vil mentira de la ventaja. Ya no pueden engañarnos más. Nuestro escudo, es nuestra batalla. Y la verdad es nuestra amante.


Buenas noches 🖤


By Freya.








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